Las evidencias científicas sobre el efecto positivo de la magnetoterapia en diferentes enfermedades neurológicas, tales como Alzheimer, Parkinson, cefalea/migraña, neuropatías, desordenes psiquiátricos, del sueño o la epilepsia, datan a nivel internacional desde el siglo pasado.  A pesar de ello, su aplicación terapéutica sigue siendo escasa en los países occidentales.

En nuestro gabinete de Psicología y Neurobienestar aplicamos esta técnica con un alto ratio de efectividad desde la primera sesión.

El tratamiento de la magnetoterapia consiste en usar imanes medicinales para generar un campo magnético exógeno con el que se trata la zona origen del síntoma.

Si bien la técnica basada en la inducción electromagnética fue descubierta por Michael Faraday en el siglo XIX, no fue hasta la segunda mitad del siglo XX cuando se desarrolló el estudio profundo y sistemático los efectos de los campos magnéticos sobre los sistemas biológicos bajo la perspectiva de la biomagnética, concepto acuñado por el Dr. Roy Davis en 1974.

10 años más tarde, fueron Barker y sus colaboradores consiguieron desarrollar un estimulador capaz de despolarizar neuronas en la corteza cerebral y evocar movimientos contralaterales al activar vías corticoespinales.

A día de hoy, la neurociencia avala las siguientes ventajas y beneficios de la magnetoterapia:

1. Estimula al organismo fisiológicamente para su propia curación.

2. No tiene prácticamente contraindicaciones.

3. Complementa los métodos terapéuticos convencional, sin prescindir de las indicaciones médicas esenciales en ningún caso. Tratamiento coadyuvante en la mayoría de las prescripciones médicas y farmacológicas.

4. Es totalmente indolora.

5. Se aplica de forma sencilla y rápida en el paciente.

6. Tiene un elevado poder de penetración en el organismo.

7. Sus efectos siempre perduran tras el tratamiento.

Desde el punto de vista orgánico, la magnetoterapia presenta una serie de acciones sobre el organismo de gran valor terapéutico, como:

  1. La vasodilatación o aumento de la presión parcial del oxígeno en los tejidos.
  2. Realiza un efecto positivo sobre el metabolismo del calcio en el hueso y sobre el colágeno, aumentando la circulación en la zona tratada y mejorando la tonicidad y relajación muscular por su:

– Efectos trófico, aportando más nutrientes a la zona.

Efecto antinflamatorio, por mayor aporte de elementos de defensa bioquímicos.

– Efecto de regulación circulatoria, tanto por producir vasodilatación arterial como por el estímulo del retorno venoso.

Aumento del oxígeno en los tejidos y la sangre: los campos magnéticos incrementan notablemente la capacidad de disolución del oxígeno atmosférico en el agua y, por tanto, en el plasma sanguíneo, los órganos internos y las zonas distales (Warnke, 1977).

En resumen, la magnetoterapia conlleva tres efectos generales terapéuticos:

1. Efecto antinflamatorio o antiflogístico.

2. Efecto regenerador de tejidos.

3. Efecto analgésico.

“Su efectividad es muy alta y visible en muchas afecciones de forma directa, mientras que en otras es muy útil su aplicación pero siempre como complemento de un esquema de tratamiento convencional” (doctores Martín y García, 2013).

El campo de aplicación de la magnetoterapia es muy amplio, y está especialmente indicado en casos como los siguientes.

Piel:

– Abscesos

– Úlceras

– Envejecimiento celular

Sistema Nervioso:

– Agresividad

– Angustia

– Ansiedad

– Cefalea tensional

– Insomnio

– Lesiones nerviosas

– Parálisis

– Neuralgias

– Enfermedad deParkinson

– Esclerosis múltiple

– Trastornos de la memoria

– Síndrome de Guillain-barré

– Traumatismo craneoencefálico

Aparato respiratorio:

– Asma bronquial

– Bronquitis aguda y crónica

– Insuficiencia respiratoria

– Sinusitis

Aparato Cardiovascular:

– Anemia

– Hipertensión arterial

– Insuficiencia cardiaca

– Taquicardia y arritmias

– Várices

– Linfedema

Aparato digestivo:

– Atonía del colon o intestino perezoso

– Atonía estomacal o gastroatonía

– Cálculos biliares (vesiculares)

– Colon irritable

– Gastritis aguda y crónica

Oftalmología:

– Glaucoma

– Cataratas

– Presbicia

Otras:

– Cáncer

– Diabetes

– Páncreas

– Tumores benignos

– Estados postquirúrgicos

Contraindicaciones: no existen contraindicaciones absolutas para su empleo. No obstante, hay que tomar especial precaución en el tratamiento terapéutico cuando se trata de situaciones de embarazo, hemorragias, marcapasos, hipotensión y cuadros virales.   

Referencias bibliográficas:

Barker, A. T., Jalinous, R., and Freeston, I. L. (1985). Non-invasive magnetic stimulation of human motor cortex. The Lancet, 325(8437), 1106-1107.

Chatterjee, S. (2002). Michael Faraday: Discovery of electromagnetic induction. Resonance, 7(3), 35-45.

Colbert AP, Markov MS, Banerji M, et al. Magnetic mattress pad use in patients with fibromyalgia: a randomized double-blind pilot study. J Back Musculoskeletal Rehabilitation. 1999;13:19 – 31.

Davis, A. R., and Rawls, W. C. (1974). Magnetism and its effects on the living system. Exposition Press, 1974.

Ho, M. W., Popp, F. A., and Warnke, U. (1994). Bioelectrodynamics and biocommunication. World Scientific.

Jorge, R. E., Moser, D. J., Acion, L., y Robinson, R. G. (2008). Tratamiento de la depresión vascular utilizando estimulación magnética transcraneal repetitiva. Archives of General Psychiatry, 65(3), 268-276.

Martín Cordero, J. E., y García Delgado, J. A. (2013). Efectos y aplicaciones de la magnetoterapia. Página Web http://www. slideshare. net/consultorisvitae/efectos-y-aplicaciones-de-lamagnetoterapia. Visualizada, 8(03).

Mercado Sáenz, S. Morales Moreno, F. y Ruiz Gómez, M.J. (2008). Magnetoterapia: Revisión de sus diferentes aplicaciones en enfermedades neurológicas. Radiobiología, 8, 178-182.

Tweney, R. D. (1985). Faraday’s discovery of induction: A cognitive approach. In Faraday rediscovered (pp. 189-209). Palgrave, London. Warnke, U. (1977, September). Information transmission by means of electrical biofields. In Proceedings of the Symposium on Electromagnetic Bio-Information of Marburg (pp. 55-79).